Aparcamiento Cabañal – Calle Martí (aparcamiento Martí Grajales)
Descripción general
El aparcamiento de Martí Grajales, situado en la calle homónima junto al Mercado del Cabanyal, se
concibió como una pieza de urbanismo de barrio, pensado para crear una bolsa de estacionamiento que
diera servicio a residentes, comercios y visitantes, reduciendo el tráfico y mejorando la calidad del
espacio público en una zona de gran actividad diaria. Su función principal es liberar la vía pública de
coches buscando aparcamiento y favorecer un entorno más confortable para el peatón en torno al
mercado, la plaza y las calles colindantes.
Ubicación
El aparcamiento se encuentra en el barrio del Cabanyal‑Canyamelar (Poblats Marítims), accesible por la
calle Martí Grajales, junto al Mercado del Cabanyal y a la zona de influencia de la plaza Martí Grajales y el
entorno de la Avenida de Blasco Ibáñez. Esta ubicación estratégica lo convierte en un elemento clave de
la red de estacionamientos del barrio, interconectado con la parada de metro/tranvía y con la playa de la
Malvarrosa.
Alcance del trabajo
El equipamiento está compuesto por un aparcamiento subterráneo de dos plantas con una capacidad
aproximada de 370 plazas, pensado para funcionar en régimen mixto: abono diario, uso puntual por
horas/días y plaza de residente. El proyecto integra acceso rodado directo desde la calle, zonas de
circulación interior, rampas de conexión entre plantas, áreas de maniobra y sistemas de control de
aforo, con el objetivo de optimizar flujo vehicular y confort de los usuarios.
Proceso y metodología
La intervención se abordó como parte de un plan de reordenación urbana del Cabanyal, articulada junto
con la mejora de entornos de mercado, plazas y accesos ferroviarios. El aparcamiento subterráneo
permitió articular la zona sin generar volumetría molesta en superficie, liberando espacio para la
reurbanización de plazas y aceras, con bancos, mobiliario urbano y aparcamiento para bicicletas en el
plano superior.
En la ejecución se priorizó la integración con el entorno: accesos discretos, señalización específica y
solapamiento de la infraestructura de estacionamiento con la plaza superior, de modo que el edificio
actuara como “planta técnica” invisible desde la calle, reforzando la percepción de un espacio público
más amplio y ordenado.
Tecnologías y materiales utilizados
El aparcamiento se ejecutó como infraestructura de hormigón armado, con forjados de planta y rampas,
muros de recinto y sistemas de ventilación forzada, detección de gases y extracción de humo. La altura
útil de cada planta está dimensionada para vehículos de turismo estándar, con una altura máxima de 2,2
m y anchos de vía suficientes para la circulación y maniobra segura.
Asimismo, se incorporó control de acceso por ticket o tarjeta, sistemas de videovigilancia, y áreas
reservadas para personas con movilidad reducida, cumpliendo con la normativa de accesibilidad y
seguridad vial para estacionamientos urbanos. La planta baja dispone de salida directa a la calle Martí
Grajales, con accesos adaptados y franjas de descarga si se autorizan servicios comerciales próximos al
mercado.